Leyendo a E. Punset me vuelve a asaltar la duda sobre cuánto de mi vida tiene que ver con los genes y la biología y cuánto con la manera en que la he resuelto. La verdad es que no me queda nada claro pero al menos percibo que me invade un cierto optimismo. La razón la desconozco, pero supongo que tiene que ver con la aceptación de una parte innata que me condiciona y que habrá que aceptarla, junto a la otra que ratifica que lo material no es ni mucho menos lo determinante para mi vida sino cómo me lo organice emocionalmente además de alegrarme el futuro preveiendo una esperanza de vida mayor. ¡Qué estupendo!Para hoy ya tengo bastante.